martes, 24 de junio de 2014

Capitulo 1





Argumento:
Cuidado con lo que deseas...
Jenna Marks tiene una fantasía secreta, ser secuestrada, amarrada y seducida. Cuando confiesa su secreto a su mejor amiga en un desafío, nunca se imagina que se haría realidad.
Rob Colvin, el dueño de "La Mazmorra" le había echado el ojo a Jenna hacía meses, pero no creía que Jenna estuviera vinculada a las calientes cosas él que hacía. Cuando escuchó su secreto, supo que sería el único en realizar su fantasía, un fin de semana de su sumisión a él, su amante misterioso y magistral

Capítulo 1
Ser secuestrada” Jenna Marks susurró a su amiga. Miró a su alrededor para asegurarse de que nadie en la cafetería escuchara su confesión. No había nadie cerca, salvo un magnífico hombre mirando su ordenador y disfrutando de un café con leche, pero llevaba auriculares, por lo que tenía la seguridad de que no la había escuchado.
¿Secuestrada? ¿Esa es tu fantasía secreta?” preguntó Mira. “Parece un poco…”
Y, ya sabes…” Jenna interrumpió. “Hum, forzada.”
¿Violada?”
¡No! Dios, no. Quiero decir, bueno, caray… Es una fantasía. En mi fantasía él tiene la certeza de que lo deseo, y lo obtengo. Pero, ya sabes. Es una inofensiva y rara fantasía. Millares de mujeres la tienen.”
¿Millares?”
Sólo porque tú no las tienes, no significa que no sea cierto” respondió Jenna, sintiéndose consciente de si misma, sin hacer nada, jugaba con un mechón de pelo castaño que le caía sobre la clavícula. Miró de nuevo al hombre para asegurarse de que no estaba escuchando. Bajo el ala de su gorra de béisbol roja, sus ojos verdes miraban fijamente la PC. La gorra, que cubría el cabello corto y oscuro, parecía estar en oposición con la camisa blanca abotonada, pero parecía en perfecta armonía con los músculos que el algodón apenas contenía. Por suerte, parecía totalmente ajeno a la conversación que se desarrollaba a su lado.
¡Señor!, ¿que la había poseído para contar la verdad cuando Mira le preguntó cuál era su fantasía secreta? Ella no había jugado a verdad o desafío en su adolescencia, y esta versión a los veintiocho años le estaba provocando nauseas. Deseando haber mantenido la boca cerrada, agitó el sobre monodosis de Splenda1 en su de otra manera café negro. Su estómago se retorció ante la idea de otro café y pensó que tal vez debería comer algo en su lugar, pero no tenía tiempo para alimentarse de verdad y en la cafetería solo había pasteles.
Suspiró y se tomó un sorbo de su bebida humeante. Mira no debería sorprenderse por su confesión. La chica se había entregado de una aventura descabellada a otra. Sin embargo, Jenna se daba cuenta ahora, que debería haberle dicho que se metiera en sus propios asuntos.
¿No tienes ningún tipo de deseo secreto?” preguntó Jenna con la esperanza de desviar la atención de si misma.
Mira tenía las mejillas coloradas. ¿Su amiga ruborizada? Debía ser una fantasía extraordinaria.
Suéltalo” pidió Jenna.
Su amiga negó con la cabeza.
Yo, uh, he hecho todo con lo que podría fantasear. Nada como ser secuestrada” miró su reloj. “¡Opps! Me tengo que ir o llegaré tarde. Jueves por la noche y tengo mucho que hacer. Te llamaré mañana y me darás todos los humeantes detalles sobre Craig y su gran… ¿camión?
Si, claro”
Era la forma de Mira de escabullirse de decirle su fantasía. Jenna negó con la cabeza. No importaba. Mira lo olvidaría en dos segundos, y Jenna se iría a casa con su merodeador a pilas y fingiría que era un extraño enmascarado que venía por ella.
Rob Colvin se forzó por no mirar con la boca abierta a la hermosa mujer de la mesa de al lado. La había visto por allí antes, y cada vez ella lo fascinaba con su cascada de cabellos castaño oscuro, y los perversos ojos azules brillantes. Era un poco delgada para su gusto, pero nada que no pudiera ser resuelto con una pizza y un pastel.
Cuando la vio, su polla se puso a toda marcha. No era el clon de la muñeca Barbie que muchos hombres buscaban, pero era la personificación de sus sueños. Y después de oír la fantasía secreta que acababa de contarle a su amiga… Oh, tío, estaba perdido.
Como propietario de un club de estilo de vida alternativo, La Mazmorra, raramente se acercaba a una mujer. Cuando lo hacía, ellas simplemente le sonreían falsamente o salían corriendo de miedo. Sí, muchas mujeres que se había encontrado tenían miedo de su modo de vida, o estaban encantadas con un breve paseo por el lado salvaje, pero eso no le gustaba. No quería un esclavo como estilo de vida, solo alguien que fuera sumisa a él cuando comenzase una escena, alguien que siempre fuera su esclava en el dormitorio.
Su polla empujó contra el cierre del pantalón, y se revolvió en la silla, esperando quitar parte de la presión. Oír a la ‘Pequeña Señorita Sueños Húmedos’ revelando su fantasía envió su imaginación a volar y a su necesidad a una carrera salvaje. Si ella quería la fantasía, él era exactamente el hombre para realizarla. Pero, ¿ella querría lo que las demás o debería presentarse? Recostado en su asiento, la miró cuando ella se levantó de la mesa. Sus delgadas caderas se balancearon cuando se movió para terminar su café y luego dejar el edificio. Desde que adquirió su club, había aprendido mucho de mujeres, y esa definitivamente necesitaba de quince a veinte libras2 más en ella.
Secuestrarla sería difícil y arriesgado. Desde luego no quería ganarse de quince a treinta años en prisión. El riesgo no iba a detenerlo, no demasiado. Había visto la mirada en sus ojos, cuando confesó su deseo secreto a su amiga, el deseo en su interior era fuerte y profundo, ella realmente lo anhelaba.
Si resultaba que ella no lo quería a él, la devolvería a su propia cama, sin tocarla, si ella lo quisiese… Bueno, entonces sería suya. En todos los sentidos. Él la ataría a su cama, y la haría gritar de placer. Aprendió pronto que su placer estaba en relación directa con el de su sumisa y la dulce belleza que acababa de salir era definitivamente una sumisa, no había duda sobre eso. Ninguna mujer que fuese una Dominante disfrutaría de ser secuestrada y ‘forzada’ seductoramente.
La vio sacar su Tracker3 del aparcamiento, y luego rodar hacia la calle. Ella vivía en el mismo complejo de apartamentos que su hermano, Braydon, y la vio estacionar en el garaje subterráneo del edificio. Sabía a través de conversaciones con Braydon, que los residentes del edificio habían pedido en varias ocasiones la instalación de cámaras de seguridad en la zona del garaje, pero aun no las habían puesto.
El cloroformo estaba fuera de cuestión. Podía ser peligroso, y ciertamente no quería hacerle daño. Su empresa tenía un servicio de secuestro. Los Doms que lo supervisaban podían ayudarle con una forma segura para llevársela. Rob comenzaría a partir de ahí.
Cerrando su ordenador, comenzó a hacer una lista mental de las cosas que necesitaría para el fin de semana.
La noche siguiente, Jenna recostó la cabeza contra el volante de su Tracker después de aparcar en su lugar habitual en el sombrío garaje. Qué terrible día.
Todo lo que podía salir mal, lo había hecho. Los viernes el despacho pediátrico siempre era un zoológico, pero este había tenido algo especial en el aire y no era solo la gripe. Había sido golpeada por un niño pequeño, mojada por un bebé y varios críos más habían gritado por que no querían las vacunas. Por poco había vomitado en sus zapatos, el secretario de los nuevos ingresos no había conseguido encontrar la mitad de los archivos de los pacientes, y Jenna había estado corriendo sin parar desde las nueve de la mañana. El médico a cargo había estado al borde de las lágrimas, gruñendo a todo el personal. Eso solo fue una razón más para que Jenna considerase emplearse en otras oficinas.
Ella había parado en el gimnasio de camino a casa, trabajando en alguna de sus tensiones y, después de ducharse, al menos se sentía fresca. Tal vez comiese una ensalada en su apartamento, después vería la TV durante unas horas, perdiéndose en alguna de sus comedias románticas favoritas.
Tal vez dejase la ensalada y solo colapsaría en el sofá.
Lanzando un suspiro agotado, abrió la puerta del Tracker y salió al cemento. La vida no debería pesar tanto sobre ella. ¿Acaso no tenía un buen trabajo en la basura economía, amigos, un lugar para vivir…? Realmente tenía de todo, excepto una familia o un hombre, pero al menos uno de esos vendría con el tiempo. ¿No?
Sólo había abierto la puerta de atrás de su vehículo, cuando dos enormes brazos se envolvieron a su alrededor desde atrás. Su corazón se precipitó en su garganta, el pulso voló tan rápido que apenas escuchaba nada con su sangre corriendo por sus oídos. Una gran mano le cubrió la boca y el aliento cálido invadió sus sienes.
Un terror puro se apoderó de ella, haciendo temblar su cuerpo entero mientras luchaba contra el hombre que la sujetaba. Su abrazo se apretó, pero fue por el pánico que empezó a ver puntitos negros. Oh Dios, ¿se habría puesto en esta situación por haber dicho su deseo en voz alta?
Cállate un poquito” él murmuró con su voz profunda y serena.
Las palabras suaves la tranquilizaron un poco. No sonaba como un lunático, ¿pero cómo sonaba un lunático?
No voy a hacerte daño” continuó. “Conozco tu fantasía secreta, y estoy aquí para dártela”.
¿Cómo podría saber su fantasía? ¿Mira se lo habría contado a alguien? ¿Era este hombre uno de sus amigos y había sido enviado para una follada por pena? No podía ser el tipo de la cafetería de ayer. No podía haber oído nada, no había mostrado ninguna reacción con sus palabras. No, esto debía ser cosa de Mira, lo que significaba que estaba segura.
Te he visto y deseado durante mucho tiempo, y ahora se lo que quieres… Esta es tú oportunidad. Asiente con la cabeza para si, y te llevaré de aquí. Niega para no, y te irás en tu coche.”
¿Le estaba dando opción? Eso definitivamente era idea de Mira. Su respiración se estremeció en sus pulmones cuando respiró por la temblorosa boca. Su estómago se agitó cuando se dio cuenta de que podía conseguir lo que quería y sin embargo estar todavía segura.
¡Por favor, que no sea un error!
Lentamente, ella asintió con la cabeza, sus nervios volaron salvajes por las implicaciones del éxito de su elección. ¡Esto era una estupidez! ¿Qué estaba pensando? Ella estaría completamente bajo su control.
Buena elección, nena” Murmuró con voz aterciopelada.
¿Quien eres?” Murmuró ella bajo su mano.
Ella lo sintió reír y a continuación la besó detrás de la oreja. Un temblor la atravesó, al tiempo de ser matizado por el deseo prohibido. La boca de su captor se trasladó hacia el lóbulo de su oreja, pellizcándole antes de seguir hacia arriba para susurrarle. “¿Quien soy yo? Para el resto del fin de semana, me puedes llamar Amo” El brazo que la rodeaba se movió hacia arriba, luego le pellizcó el pezón rígido. Su voz se volvió más dura, provocando que se le pusiera la piel de gallina. “Y a ti te llamaré esclava”.
Levantó la mano de su boca, pero antes de que pudiera reaccionar, un paño de olor dulce la cubrió. Infructuosamente, luchó, inhalando entre gritos.
Lentamente, el mundo se volvió borroso, y luego se quedó a oscuras
1 Splenda Endulzante sin calorías
2 1 libra = 0,4536 kilogramos, por lo tanto, de 7 a 9 kilos más

lunes, 10 de marzo de 2014

Quítatelo todo



Quítate el pudor
Quítate el orgullo
Quítate el mal humor
Quítate el individualismo
Quítate todo lo que a mi no me haga feliz
Quítatelo todo y se mi orgullo

sábado, 23 de noviembre de 2013

Bocanadas



A través de profundas bocanadas llega tu deseo a mis labios
labios suavizados por el roce de tu virilidad.

Bocanadas de pasión mientras derramas tu calor dentro de mi
elevando mi orgasmo al cielo.

Bocanadas de risas mientras mi lengua sube por tus piernas
juguetona, insaciable.

Bocanadas robadas en la despedida, en el hasta luego.




martes, 30 de abril de 2013

Toque

Se a ciencia cierta que despertare
libre y feliz al primer toque
Un toque ligero y fugaz de tus dedos
abierta y húmeda en el rocío de esta mañana
tentando con mis dedos hasta la fuente de placer
tomando las gotas de vida
Un toque tan ligero que ilumina mis ojos


martes, 2 de abril de 2013

Primavera



Delicados versos acariciando sus orejas
dulces dedos jugando con su piel
La mujer despierta a las manos expertas
floreciendo como flor en primavera
Aromas invadiendo el dormitorio
impregna las sedas de su piel
Olores mezclados, sabores compartidos

sábado, 26 de enero de 2013

Entretejido



Entretejido por los hilos del recuerdo

se balancea de mis labios a tu boca
los recuerdos del pasado
acariciando el presente
como gotas de rocío
que liberan recuerdos de deseo
y sabores vividos

Entrelazados los deseos

con recuerdos y sensaciones
mi piel se eriza
conocedora del placer
lejano y futuro

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